10 consejos infalibles para superar tu miedo a la página en blanco

Te han encargado llevar el blog de tu empresa y no sabes ni por dónde empezar: ¿de qué escribo yo ahora? ¿Qué voy a contar? ¿Por dónde empiezo?

¿Te suena esta situación? Pues, amigo o amiga, lo que tienes se llama miedo a la página en blanco. Aunque se dice que el miedo a las arañas es la fobia más extendida, creo que el pánico que la mayoría de la gente siente ante una pantalla vacía o una hoja de papel inmaculada y nívea la supera con creces.

Página en blanco

Unas terroríficas páginas vacías (Imagen de Arden-Flickr)

Para ayudarte, he preparado un listado de consejos que te ayudarán a que escribir deje de ser una tortura y que pueda llegar a convertirse –quién sabe– en un momento placentero.

  1. Lo primero que tienes que hacer es buscar un tema. Si no sabes sobre qué vas a escribir, prueba con un brainstorming individual: escribe todas las ideas que se te ocurran, hasta las más peregrinas, dejando que unas te lleven a otras. No juzgues tus ideas, anota todo lo que se te pase por la cabeza, porque puede que de la ocurrencia más absurda salga algo brillante.
  2. Inspírate: no pierdas de vista lo que hace la competencia y lo que se cuece en sectores afines al tuyo. Evidentemente, no te estamos diciendo que copies, todo lo contrario: tienes que ser original para distinguirte de tus competidores. Pero puede que viendo qué hacen los demás te des cuenta de que hay un tema interesante del que no habla nadie o se te ocurra un enfoque innovador para tratar un asunto de actualidad.
  3. Anota todas las ideas que se te ocurran: las ideas felices no nos pillan siempre delante de la mesa, así que debes anotarla al momento para que no se te olvide. Puedes llevar siempre una libreta contigo –me encantan las de Pantone–, apuntar las ideas en el móvil o usar aplicaciones como Evernote, que te permite hacer anotaciones desde todos tus dispositivos. ¡No pierdas ni una idea por no apuntarla!
  4. Algunos temas recurrentes que suelen funcionar muy bien son las listas tipo “las mejores aplicaciones para…”, los top ten (“los 10 mejores…”), los tutoriales (“cómo se hace…”) y contar experiencias personales propias o de otras personas.
  5. ¿Ya sabes sobre qué vas a escribir? Pues ahora hazte un esquema. No puedes escribir sin un esquema: será tu GPS durante el proceso de redacción; al igual que no conduces sin un destino, no puedes empezar a redactar sin saber cuál es el camino que vas a seguir y a dónde quieres llegar. El esquema te ayudará a tener claro en qué orden vas a exponer tus ideas y cuál va a ser la idea principal de cada párrafo.
  6. Tienes un tema y un esquema, así que ahora llega ese terrible momento: hay que empezar a escribir. Sin excusas. No sirve eso de “no estoy inspirado”. Como decía Pablo Picasso “la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”. Así que empieza a escribir y no levantes el culo del asiento hasta que no hayas terminado.
  7. ¿Dudas de cada palabra que escribes? ¿Te preocupa tu estilo escribiendo? Que no te bloquee el miedo. Una idea para avanzar, si este es tu problema, es escribir rápido, sin preocuparte por el estilo. Cuando hayas terminado, podrás corregir y depurar hasta que el artículo esté a tu gusto.
  8. Da mucha importancia al primero y al último párrafo. Lo más importante después del título, es cómo empiezas y cómo acabas tu artículo. El primer párrafo es crucial para que tus lectores sigan leyendo y en el último, muchas veces, debes incluir una llamada a la acción, es decir, persuadirles para que compren, compartan el artículo, dejen un comentario…
  9. Ahora ya puedes escribir el título. ¿Al final, dirás? Pues sí, yo prefiero poner el título cuando ya tengo todo terminado, porque a veces das un enfoque diferente al que tenías pensado al inicio. ¿Un ejemplo? Este artículo se iba a llamar “9 consejos para superar tu miedo a la página en blanco”, pero dividí uno de los consejos en dos, porque me parecía que así quedaba más claro y, además, el título era más redondo.
  10. Como a casi todo en esta vida, a escribir se aprende escribiendo. La práctica hará que redactes cada vez con más facilidad y que tu estilo vaya mejorando.

Espero que estos consejos te sirvan para dejar de sentir sudores fríos cuando te toca redactar un texto. Aplícalos y comparte con nosotros tu experiencia: ¿te ha resultado más fácil? ¿Te ha llevado menos tiempo? ¿Qué feedback has recibido? ¡Cuéntanoslo todo!

2 Responses to “10 consejos infalibles para superar tu miedo a la página en blanco”
  1. José María 26 Agosto, 2015

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